RAZAS

En el vasto mundo de Omnia, diversas razas coexisten, cada una con su propia historia, cultura y legado. A continuación, te presentamos las principales:

RAZAS

En el vasto mundo de Omnia, diversas razas coexisten, cada una con su propia historia, cultura y legado. A continuación, te presentamos las principales:

Humanos

Imagen Humano

Los humanos son una raza profundamente adaptable, capaz de prosperar en casi cualquier entorno del continente. Su esperanza de vida es breve en comparación con otras razas, rondando los ochenta años, lo que ha marcado su carácter inquieto y su constante necesidad de avanzar, construir y transformar. Presentan una gran diversidad física y cultural, reflejo de siglos de migraciones, mezclas y asentamientos en territorios muy distintos. Ingeniosos y versátiles, los humanos pueden desempeñar prácticamente cualquier oficio y aprender con rapidez nuevas técnicas, ya sean agrícolas, artesanales, militares o intelectuales. A diferencia de otras razas, no se limitan a convivir con su entorno: lo moldean activamente, levantando ciudades, rutas y fortalezas que alteran el paisaje a largo plazo. Esta capacidad de organización y cambio constante ha convertido a los humanos en la raza más extendida e influyente de Omnia, presente en casi todos sus rincones.

Imagen Humano
Imagen Enano

Enanos

Imagen Enano

Los enanos son una raza humanoide de menor estatura, pero de constitución fuerte y extremadamente robusta. Suelen portar grandes cabelleras y barbas espesas, a menudo de cabello rizado, que consideran símbolo de identidad y orgullo. De carácter directo y poco dado a rodeos, tienden a expresarse con brusquedad y a tomar decisiones firmes, valorando la practicidad por encima de las sutilezas. Están especialmente adaptados a la vida en regiones montañosas, tanto frías como de clima semicálido, donde han aprendido a dominar la roca como si fuera una extensión de su propio cuerpo. Son excavadores y constructores excepcionales, capaces de crear vastas ciudades y complejas estructuras en el interior de las montañas. Esta relación con la piedra los ha convertido en expertos mineros, siempre en busca de metales y minerales con los que forjar, comerciar o fortalecer sus dominios. Su longevidad supera con creces la de humanos y orcos, aunque sigue siendo menor que la de los elfos, lo que les otorga una visión del tiempo marcada por la paciencia y la planificación a largo plazo.

Orcos

Imagen Orco

Los orcos son una raza humanoide de gran tamaño, complexión poderosa y piel de tonalidades verdosas o grisáceas, adaptada a condiciones extremas. Su cuerpo, cubierto por una piel gruesa y resistente, les permite soportar climas áridos y desérticos, reduciendo la pérdida de agua y protegiéndolos del calor abrasador. Durante siglos, su fuerza física, su aspecto imponente y sus formas directas de actuar provocaron el rechazo y el temor de otras razas, que los percibían como criaturas salvajes o violentas. Esta visión, nacida del desconocimiento y de antiguos conflictos, marcó profundamente su lugar en el mundo. Con el paso del tiempo, los orcos han demostrado una notable capacidad de organización, honor y convivencia, dejando claro que no son definidos únicamente por la guerra. En la actualidad, aunque conservan su carácter firme y su fortaleza innata, muchos orcos conviven en paz con otras razas, participando en sociedades estables y demostrando que la fuerza también puede sostener la cooperación y el equilibrio.

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Imagen Elfo

Elfos

Imagen Elfo

Los elfos son una raza de apariencia humanoide, de complexión esbelta y rasgos finos, cuya presencia suele transmitir elegancia y serenidad. Su cabello, generalmente liso, presenta una amplia variedad de colores, y su aspecto puede variar según los territorios en los que se hayan asentado a lo largo de los siglos, reflejando la influencia del entorno en su fisonomía y costumbres. Son criaturas extremadamente longevas, lo que les otorga una percepción del tiempo muy distinta a la de otras razas. Esta longevidad les permite profundizar en cualquier disciplina —ya sea el estudio, la artesanía, la magia o el combate— hasta dominarla con una maestría difícil de igualar. Los elfos valoran el conocimiento, la tradición y el autocontrol, y su sociedad está regida por complejas normas sociales que priorizan el refinamiento, la disciplina y el respeto por el equilibrio que los rodea.