Cartas de Jolie #3: 326 d.C

Otro año más… otro año más que no conseguimos nada. Una prueba de fe y fortaleza que me hace sentir una culpa muy grande. No haber previsto todo esto y dejar atrás Val’Sacer, mi hogar, ha sido un dolor constante. He cuestionado muchas veces si hice lo correcto al buscar ayuda en tierras lejanas, pero sé que quedarme entre cenizas no habría servido de nada. Sin embargo, esa decisión no disipa la amargura de la responsabilidad.
Mientras reflexiono sobre nuestro pasado, no puedo dejar de pensar en la desunión que siempre ha marcado a nuestras tierras. Val’Sacer, Lilleum y la Llanura del Hierro, separados por más que fronteras; sin entender que solo juntos podríamos haber evitado lo que nos amenazó. Los viejos rencores y rivalidades nos debilitaron, y La Hueste se aprovechó de ello. ¿Cuántas veces nos hemos encerrado en nuestros propios mundos, mientras el peligro se gestaba en las sombras? ¿Cómo no vimos venir algo tan gigantesco como la devastación de una nación entera?
Lilleum, escondida en su bosque, alejada del mundo, en parte por culpa de los humanos que no supieron valorarlos, prefirió mantenerse apartada como si las tormentas del mundo no pudieran alcanzarla. Y la Llanura del Hierro nunca mostró mayor interés en los asuntos de Val’Sacer, nuestros conflictos y nuestras luchas. Nosotros también fuimos culpables. Durante décadas, miramos con desdén a nuestros vecinos, creyendo que nuestro poder era suficiente. Pero ya no puedo ver el mundo así. La tragedia que cayó sobre nosotros es un recordatorio brutal de que la división sólo conduce a la destrucción.
Debemos estar unidos, ahora más que nunca. Ya no podemos darnos el lujo de la desconfianza. El futuro de Val’Sacer, de Lilleum y de la Llanura del Hierro depende de nuestra capacidad para trabajar como uno solo, como Val’Sacer. Si hay una lección que he aprendido en este tiempo, es que la verdadera fortaleza no proviene de la superioridad de un territorio sobre otro, sino de la unidad frente a la adversidad.
A todos los refugiados de Val’Sacer, en este momento de incertidumbre, les extiendo una mano. Juntos, podemos encontrar un camino hacia la esperanza. Que nuestras voces se unan en un llamado a la solidaridad, construyendo un futuro donde todas las razas puedan prosperar.
La reconstrucción de nuestro reino no será fácil, pero lo lograremos. Sé que mi pueblo no está dispuesto a rendirse. Juntos, reconstruiremos Val’Sacer. Lo que una vez nos separó ahora será la fuerza que nos unirá.
¡Fuerza Val’Sacer!
Jolie Lyssenfleur

Cartas de Jolie #3: 326 d.C

Otro año más… otro año más que no conseguimos nada. Una prueba de fe y fortaleza que me hace sentir una culpa muy grande. No haber previsto todo esto y dejar atrás Val’Sacer, mi hogar, ha sido un dolor constante. He cuestionado muchas veces si hice lo correcto al buscar ayuda en tierras lejanas, pero sé que quedarme entre cenizas no habría servido de nada. Sin embargo, esa decisión no disipa la amargura de la responsabilidad.
Mientras reflexiono sobre nuestro pasado, no puedo dejar de pensar en la desunión que siempre ha marcado a nuestras tierras. Val’Sacer, Lilleum y la Llanura del Hierro, separados por más que fronteras; sin entender que solo juntos podríamos haber evitado lo que nos amenazó. Los viejos rencores y rivalidades nos debilitaron, y La Hueste se aprovechó de ello. ¿Cuántas veces nos hemos encerrado en nuestros propios mundos, mientras el peligro se gestaba en las sombras? ¿Cómo no vimos venir algo tan gigantesco como la devastación de una nación entera?
Lilleum, escondida en su bosque, alejada del mundo, en parte por culpa de los humanos que no supieron valorarlos, prefirió mantenerse apartada como si las tormentas del mundo no pudieran alcanzarla. Y la Llanura del Hierro nunca mostró mayor interés en los asuntos de Val’Sacer, nuestros conflictos y nuestras luchas. Nosotros también fuimos culpables. Durante décadas, miramos con desdén a nuestros vecinos, creyendo que nuestro poder era suficiente. Pero ya no puedo ver el mundo así. La tragedia que cayó sobre nosotros es un recordatorio brutal de que la división sólo conduce a la destrucción.
Debemos estar unidos, ahora más que nunca. Ya no podemos darnos el lujo de la desconfianza. El futuro de Val’Sacer, de Lilleum y de la Llanura del Hierro depende de nuestra capacidad para trabajar como uno solo, como Val’Sacer. Si hay una lección que he aprendido en este tiempo, es que la verdadera fortaleza no proviene de la superioridad de un territorio sobre otro, sino de la unidad frente a la adversidad.
A todos los refugiados de Val’Sacer, en este momento de incertidumbre, les extiendo una mano. Juntos, podemos encontrar un camino hacia la esperanza. Que nuestras voces se unan en un llamado a la solidaridad, construyendo un futuro donde todas las razas puedan prosperar.
La reconstrucción de nuestro reino no será fácil, pero lo lograremos. Sé que mi pueblo no está dispuesto a rendirse. Juntos, reconstruiremos Val’Sacer. Lo que una vez nos separó ahora será la fuerza que nos unirá.
¡Fuerza Val’Sacer!
Jolie Lyssenfleur
